Si
lo narco, es popular
Lo Popular, no es narco
“La narcoestética es el gusto
colombiano y también el de las culturas populares del mundo. No es mal gusto,
es otra estética, común entre las comunidades desposeídas que se asoman a la
modernidad y solo han encontrado en el dinero la posibilidad de existir en el
mundo.”
Omar Rincón
El fenómeno del narcotráfico y
sus elaboraciones culturales, producto de la
masificación de los criterios estéticos,
morales y políticos del ejercicio
de la de la ilegalidad, alrededor del trafico
de drogas y la construcción de actores armados irregulares, que configuran en su accionar una doble lógica de la fuerza, primero, como
seguridad de los procesos de producción venta y consumo de estupefacientes, más
la protección personal del jefe o los gafes, quienes
ostentan dicha fuerza como
una representación del poder, y segundo,
como mecanismo de amedrentamiento para la ratificación y permanencia de las
castas mafiosas que elaboran dichos criterios de acción los cuales en principio, fueron actores externos al
aparato estatal. Han generado no solo en los círculos académicos, si no en gran parte de la sociedad colombiana una
serie de supuesto que pretenden
permanecer como canones estéticos, culturales, artísticos, morales y hasta
económicos de la clase popular.
¿Y porque de la clase popular?,
pues bien, el ejercicio del narcotráfico en Colombia, se mantiene al rededor de clase popular,( claro las clases
no populares del país también son parte de la empresa del narcotráfico, pero en
otra medida, memos cotidiana e
impersonal que la clase popular) al ser
esta la que a partir de una irregularidad en la formas de acumulación de
capital, ve una falsa salida en el
narcotráfico a su insoportable condición de dominación y exploración, dejando en nuestro país una marca casi imborrable, que combino la
superchería, con las construcciones idealizadas del sujeto popular (narco) que
se convierten en referente social, al
ser capaz de transformarse en un sujeto de poder, distinto al sujeto de poder
tradicional ( Burgués) construido desde abajo. Pero que además se ve legitimado
y fortalecido en su ejercicio de poder
por los grandes elementos de “identidad”
que ha construido en seno de la cultura
popular. Esto no quiere decir de ninguna manera que el
narco sea un proyecto de transformación de lo establecido en términos dominados
y dominantes, pero, si es un proyecto
con prácticas que pretende tener características populares de dominación que se
ejecuta desde lo establecido como estructura de dominación y desde lo no
establecido como estructura de dominación.
Pero esta construcción del
ideario narco, en la clase popular como
una manera no solo de expresarse, si no de ser, tendrá que ponerse en el
circulo permanente de producción y reproducción de la cultura popular, a
la cultura de masas y nuevamente a la cultura
popular en un recorrido sucesivo que tiende al infinito, promovido y ejecutado por los medios de
masivos de comunicación y las variadas esferas de la industria cultural,
música, cine televisión etc. Que sobra
decirlo, son controlados por
intereses económicos- políticos
superiores (por lo menos en relación de capitales)
Esto ha llevado a la de la
excesiva disfrazada y diseñada manera de ver entender y reproducir las conductas del narco como conductas de simpatía popular, en las
ya conocidas series novelas películas y
temas musicales son contar con las
apreciaciones estéticas del vestir y las relaciones del leguaje que en nuestro país han hecho carrera desde los medios hasta las comunidades, a las cuales
tendremos que prestarle particular atención a ese pequeño pero gigantesco
tránsito de las narraciones, de la
cotidianidad del la empresa del narcotráfico y su traducción audio visual
masiva.
Porque como criterio personal,
creo que existen otras maneras formas y lógicas de entender el fenómeno del
narcotráfico en Colombia que no precisamente esta cruzado por la interpretación de las expresiones de la narco cultura como
expresiones culturales engendradas propiamente en los sectores populares, sino
como imposición de consumos culturales, que encuentran de los grandes referente del narcotráfico en Colombia
(narcos) conectores con la cultura popular
( por su abstracción clase) que se ratifica
en masificación de sus conductas. Y
mejor si es televisado en horario AAA, y más ahora que la disputa es por
el pasado.
Sebastián Gutiérrez
Cod. 051200392009
Critica de cine y televisión
Comunicación social periodismo
